LA
COLUMNA DEL SABALERO.

Por:
Juan Martín Pettinari
Santa
fe (Argentina)
Primeramente
debo agradecer al secretario de la peña Forograna, Tomás
por haberme invitado a aprovechar este espacio, y a toda la peña
por el recibimiento y el grado de amistad demostrado hacia mí,
siendo que sólo nos conocemos por Internet.
Algunos conocerán mi historia, para los que no, brevemente les
cuento que soy un tipo nacido hace 37 años en la Argentina, ciudad
de Santa Fe, donde resido actualmente, y que me hice hincha del Murcia
a mi mas temprana edad, cuando con mi hermano mayor descubrimos el futbol
allende las fronteras de nuestro país, mirando la tabla de posiciones
de la liga española en el diario Clarín. Aquí somos
fanas de Colón.
Con altibajos en el seguimiento, lo reconozco, retomé contacto
con esta querida institución a la llegada de las nuevas tecnologías,
y ese lazo se está fortaleciendo día a día, dudo
que algún día se corte este amor.
Soy un tipo de convicciones, aliento a morir a mis jugadores, hasta
al mas perro, soy consciente que son ellos, los que visten nuestros
queridos colores, los únicos que nos pueden alegrar nuestras
tardes de futbol, o no. Por eso elijo alentar, siempre. Y esa es la
mayor diferencia que noto entre el público argentino y el español,
es que no sólo lo miro por tv (o lo escucho por Real Murcia Radio),
viví en Madrid un par de años gracias a una de las tantas
crisis económicas en mi país y eso me permitió
empaparme del poderoso futbol español tanto de primera como de
segunda.
El jugador de futbol está muy presionado, sobre todo por la prensa,
por eso pienso que el verdadero hincha, el que paga para ir al estadio,
sólo debe apoyarlo, para criticarlo sobran periodistas, de seguro
el DT le marca sus errores puertas adentro, tanto como sus amigos y
familiares. Su última esperanza es el aficionado, y si encima
él también lo aborrece, su moral termina por caer a lo
mas bajo. Por eso elijo alentar, porque ese hombre lleva los colores
de mi equipo en su pecho, y eso es sagrado. Si no lo supo hacer correctamente
deberá trabajar para mejorarlo y poner todo de sí para
revertir esa imagen, y si no lo logra el primer perjudicado será
él mismo, será sustituido, perderá cotización
y no renovará la ficha. Yo tendré otros métodos
para hacerle llegar mi descontento hacia él, siempre en un marco
de respeto hacia la persona. No en las gradas.
Espero poder aprovechar esta columna para confirmar amistades ya macizas,
y cosechar otras nuevas. El tiempo libre no abunda pero siempre es un
placer entablar nuevas relaciones con todo tipo de gente. También
deseo colaborar en la gran tarea que está llevando adelante la
gente de la peña Forograna para aportar el grano de arena correspondiente
para llevar el nombre del Real Murcia a donde debe estar, en lo mas
alto.
Y en éste, su primer año de vida, es un honor estar presente.
Levanto mi copa y pido el deseo: que cumplas muchos mas!
Un gran saludo a la afición pimentonera y que sepan que desde
estas lejanas pampas siempre habrá un corazón grana alentando
al Murcia.
Juan
Martín Pettinari.
Santa Fe, Argentina.
